Si la preparas con agua conseguirás un chocolate a la taza con un sabor a cacao más intenso. Si la preparas con leche conseguirás un chocolate con un sabor más suave.
Si añades más cantidad de agua o leche conseguirás un chocolate más líquido. Si añades más cantidad de chocolate, esta será más espesa.
Si quieres prepararte una taza de forma rápida tenemos una buena noticia para ti: ¡También puedes hacerla al microondas! Calienta una taza con 100ml de agua o leche, funde el chocolate y remueve. Vuelve a calentar hasta que hierva y suba el chocolate. Retira la taza y repite la acción hasta que consigas la textura que desees.








