Hemos ordenado las tabletas en cuatro familias (clásicos, altos porcentajes, sabores y frutos secos), además de la tableta Original de siempre. No son compartimentos cerrados: puedes empezar con un chocolate con leche, pasar a un negro 70% y acabar descubriendo un 85% o una tableta con pistacho.
Todas parten de la misma idea: el cacao es el punto de partida, y cada ingrediente entra para hacerlo mejor, no para taparlo.

Leche
Cremosidad suave y persistente, dulzura equilibrada y un cacao que se nota sin que la leche lo domine todo. El chocolate fácil de gustar, con nuestro sello.
Negro e intenso con leche
Si te quieres pasar al chocolate negro pero no sabes por donde empezar, nuestro Negro 50% equilibra dulzura y amargura, con un doble tueste que intensifica las notas de cacao. Y si eres de leche pero quieres más intensidad, la Intensa con leche llega al 60% de cacao sin perder cremosidad.
Blanca
Cremosa y mantecosa, con la manteca de cacao y la vainilla como protagonistas. Una blanca pensada desde la textura, no solo desde el dulce.

El 70% es nuestro negro de referencia: entrada de cacao, amargura elegante y final equilibrado. Si te gusta el crujiente, la versión con un 15% de nibs de cacao añade textura, notas tostadas y fibra natural.
A partir de ahí, 85%, 90% y 99%. El reto no es sólo subir el porcentaje de cacao, sino conseguir que la textura siga siendo cremosa. Incluso el 99%, prácticamente sin dulzura, mantiene una textura sedosa en boca.
Consejo para probarlas: deja la tableta a temperatura ambiente y deja que el cuadrito se derrita en la boca antes de masticar. Así notarás cómo evoluciona el sabor, de las primeras notas de cacao hasta el final.

No añadimos sabores porque sí: buscamos combinaciones que hagan mejor el cacao.
Sabores de siempre, con más cacao
Para sorprenderte
Para un capricho

Aquí trabajamos con ingrediente real, y cada fruto seco tiene el formato que mejor le sienta según la tableta: laminado, entero, palito o en praliné.

La receta y diseño originales de Simón Coll. La tableta para merienda con pan, para el desayuno o para compartir después de cenar.